Ajusta la densidad y observa qué sucede.
El principio de Arquímedes establece que todo cuerpo total o parcialmente sumergido en un fluido experimenta una fuerza de empuje hacia arriba igual al peso del fluido que desplaza. Esta fuerza explica por qué los objetos pueden flotar, hundirse o mantenerse en equilibrio.
Los barcos flotan porque su forma permite desplazar una gran cantidad de agua. Aunque estén hechos de metal, contienen aire en su interior, lo que reduce su densidad promedio. Si la densidad total es menor que la del agua, el empuje hacia arriba los mantiene flotando.
Los submarinos controlan su flotabilidad mediante tanques de lastre. Cuando se llenan de agua aumenta la densidad y el submarino se hunde. Cuando expulsan el agua y se llenan de aire, disminuye su densidad y vuelven a subir.
Cuando una persona entra en una piscina siente que pesa menos. Esto ocurre porque el agua ejerce un empuje hacia arriba que contrarresta parte del peso del cuerpo.
Un globo lleno de helio asciende porque el aire que lo rodea ejerce una fuerza de empuje hacia arriba. Como el helio es menos denso que el aire, el empuje supera su peso y el globo sube.
Densidad del objeto:
Estado: Flotando